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La paella se tiene que hacer en “la paella”

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Si estás en Valencia verás cómo cualquier restaurante especializado en paellas utiliza para cocinarla el recipiente que da nombre al plato: la paella.

Pese a que la Real Academia Española de la Lengua acepta tanto el término “paella” como el término “paellera” para referirse a este recipiente, en Valencia, lugar de nacimiento de este plato, no se utiliza este último término, porque se considera que hacer referencia a la cocinera que guisa la paella.

El recipiente en el que se cocina el plato valenciano más internacional debe tener unas características concretas para que el resultado sea el deseado.

¿Cómo debe ser una paella?

El recipiente conocido como paella es una sartén sin mango a la que se han añadido dos asas para controlar mejor el peso durante el proceso de cocinado y transporte de este plato.

Lo más común es encontrar paellas de acero pulido, pues durante la cocción alcanza elevadas temperaturas porque está en contacto directo con el fuego de leña. De este modo, el arroz estará suelto mientras evapora todo el caldo.

El diámetro varía en función de las raciones, pero suele ser mínimo de 20 centímetros, para una ración individual hasta de 130 centímetros para 100 personas.

El recipiente no debe ser muy hondo, con una altura de entre 5 centímetros para el menor de los diámetros, y de 15 para el mayor.

Si quieres saber cómo se cocina una verdadera paella pásate por la Playa de la Malvarrosa, la playa más concurrida Playa de Valencia y comprueba cómo se preparan las mejores paellas.

La paella en la Malvarrosa se cocina siguiendo la tradición culinaria valenciana: en paella de acero pulido con asas. Esta combinación de factores cambia radicalmente el sabor de este plato, haciéndolo más suculento. Prueba en la arroceria de la Playa de la Malvarrosa una paella única.
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Cuatro curiosidades que debes conocer sobre el arroz de Valencia

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Sol, calor y playa. El verano, esa estación tan alegre que se aproxima, trae consigo multitud de alegrías y una de ellas es el descanso durante las vacaciones. Y qué mejor que disfrutar de ellas con una rica paella valenciana, un arroz negro o un arroz a banda.

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Los antiguos merenderos de la Malvarrosa

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En Valencia, Malvarrosa, playa y gastronomía son sinónimos. Lo son desde que, durante la primera mitad del siglo veinte, la Playa Malvarrosa se convirtiera en la Playa de Valencia por antonomasia. Los chiringuitos, primero, y los restaurantes, después, han convertido la Malvarrosa en el lugar que viene a la mente siempre que en Valencia toca buscar un restaurante especializado en paellasall i pebre o esa deliciosa caldereta de marisco que aquí, en Valencia, llaman suquet.

Evolución y autenticidad

Los restaurantes que han hecho que disfrutar de una Paella en la malvarrosa sea algo imprescindible cada vez que se visita Valencia no siempre han sido como los conocemos ahora. En principio, una Arroceria de playa Malvarrosa tenía poco o nada que ver con los  locales de los que hoy disfrutamos. A mediados del siglo pasado, los restaurantes que hoy conocemos y se alinean en el Paseo Marítimo eran poco más que casetas montadas sobre la arena para combatir el calor con cerveza, o con sandías y melones, y disfrutar de platos tradicionales de la cocina marinera valenciana, preparados para ser degustados frente al mar y en buena compañía.

Se aprovechaba entonces que las barcas de los pescadores descargaban en la propia playa para adquirir directamente el pescado y el marisco que, después, sabias manos preparaban en aquellos míticos merenderos.

Hoy, la realidad es otra; pero el sabor es el mismo. Aquellos improvisados merenderos dieron paso a cafeterías y bares y acabaron después en los restaurantes acogedores y auténticos que son hoy. El cielo y el mar son los mismos, el pescado y el arroz son igual de deliciosos y las manos que elaboran los platos y los sirven son, a menudo, de hombres y mujeres unidos por lazos familiares, personales y laborales a aquella mítica Malvarrosa de los primeros años del XX de la que tú, hoy también, puedes disfrutar.
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